La crisis que golpeó al gobierno nacional de Mauricio Macri en la última semana –la más dura desde que asumió- fue para muchos inesperada. Y produjo un fuerte impacto negativo sobre la imagen pública de la gestión de Cambiemos, que vino a trastocar los supuestos sobre los que se basan las especulaciones en torno al muy próximo proceso electoral en Entre Ríos.

A saber:

1-Desdoblamiento. Hace al menos ocho meses que en la provincia se maneja la posibilidad de que el gobernador Gustavo Bordet adelante las elecciones provinciales para mayo o junio de 2019. Por la sencilla razón que le convendría, para evitar la ola nacional en contra de una reelección de Macri con comicios simultáneos en octubre. En cambio, el peronismo, dividido como está, no encuentra un candidato a presidente competitivo.

2-Reforma política. Bordet impulsa la boleta única de papel (BUP) –en un paquete que incluye la apertura a la representación de minorías y la paridad de género- no sólo para sumar corrección política. Especula que le conviene, sobre el dato comprobable de su alto nivel de conocimiento y la hipótesis de una buena imagen que se asienta en una medida importante entre el electorado independiente.

Pero la semana negra que golpea a Macri alentó especulaciones sobre qué le conviene más al peronismo en Entre Ríos. Puede que aun siendo el más fuerte de todos, finalmente no se trate más que de otro tropiezo del que el gobierno de Cambiemos consiga recuperarse para volver las cosas al escenario anterior. Pero puede también que los puntos de imagen positiva que perdió el Presidente entre sus propios votantes desencantados pasen definitivamente a la oposición. Lo que viene por delante dice mucho: inflación creciente, potenciada por la apreciación del dólar, que golpea el poder adquisitivo; veto presidencial al freno del tarifazo que propone el peronismo; reforma laboral con perjuicio para los trabajadores; freno de la obra pública y su consecuente enfriamiento de la economía a las puertas del año electoral.
La interna
Desde que fue girada a la Legislatura, quedó bastante claro que la reforma política que impulsa Bordet encontraría reparos no sólo en la oposición, sino en el propio peronismo, atravesado como está por una interna encendida (aunque públicamente contenida) con el sector que lidera el presidente de la Cámara de Diputados Sergio Urribarri.
Críticas a una ley “proscriptiva” Pablo Bizai 03 May, 2018
Pero la crisis que golpea a Macri alentó en los últimos días la posición de quienes ponen en dudas los beneficios para el peronismo provincial de un desdoblamiento. Si el Presidente sigue perdiendo apoyo, llegará un punto en el que resultará más beneficiosa la simultaneidad electoral.

Es una estimación muy difícil, porque falta mucho para las elecciones presidenciales de octubre de 2019. Pero es una estimación que el peronismo entrerriano debe hacer en los próximos meses, en el marco de la discusión legislativa por la reforma electoral y en la decisión que debe adoptar el Ejecutivo, a fin de año, de convocar o no a elecciones provinciales separadas.
Sin reforma
En el kirchnerismo, que sigue identificando a la mayoría de la bancada de diputados provinciales del peronismo, muchos preferirían dejar las cosas como están: votar con boleta sábana y en octubre.

Los primeros sondeos del impacto de la crisis marcan no sólo una fuerte caída de Macri. También revelan que nadie la capitaliza en la oposición. La ex presidenta Cristina Fernández sigue siendo -por lejos- la referente más importante de la oposición política argentina.

Si las elecciones fueran simultáneas y un candidato K, o la propia Cristina, encabezara la alternativa más importante, los kirchneristas entrerrianos se harían fuertes en la provincia a la hora del armado de las listas.

Quizá Cristina, o el candidato kirchnerista, le termine resultando una vez más funcional a Macri para mantenerse en el poder. O quizá otra alternativa peronista pueda cambiar la historia si se sumara en un eventual balotaje en noviembre.

En cualquier caso, el kirchnerismo provincial lograría un mes antes, en las generales de octubre, colar legisladores provinciales y concejales. Y, dicen, la senaduría nacional para Urribarri (aún perdiendo ingresaría por la minoría) más uno de los dos diputados nacionales que podría llevar al congreso el peronismo de Entre Ríos.

Claro que esto supondría un acuerdo de unidad en el orden provincial. Entre Ríos no tiene balotaje y se supone que Bordet necesita para su reelección de todo el peronismo, particularmente del predicamento que mantiene Urribarri hacia el interior del PJ, donde más se cuestiona al pragmatismo del Gobernador en su relación política con el Presidente.

Si esto es así, si Bordet no puede prescindir de Urribarri, la sangre de la interna nunca llegará al río. Nadie será quitado de la cancha por razones ajenas a la política. Y tarde o temprano, para desdoblar o votar en octubre; para adoptar la BUP o seguir con la sábana, habrá acuerdo.
Fuente: Página Política

Claves

Panorama Reforma política Interna PJ Crisis Bordet Urribarri Peronismo PJ diputados

Publicá tu comentario

¡Tu comentario fue enviado con éxito!

La publicación del mismo está sujeta a la aprobación del moderador. Muchas gracias.

¡Escribí tu comentario!

* 600 caracteres disponibles

Comentarios

El comentario no será publicado ya que no encuadra dentro de las normas de participación de publicación preestablecidas.

Publicá tu comentario

¡Tu comentario fue enviado con éxito!

La publicación del mismo está sujeta a la aprobación del moderador. Muchas gracias.

¡Escribí tu comentario!

* 600 caracteres disponibles